sábado, 25 de agosto de 2018

Temas de estudio en ciencias biomedicas.




Titulo: Insuficiencia Cardiaca. Revisión bibliográfica.

Autor: Dr. Jorge Serra Colina.

Introducción:

La insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) es una afección cada vez más extendida en el mundo desarrollado, teniendo un pronóstico de moderado a grave. Su incidencia aproximada es de 1 a 3% en la población general, llegando al 10% en la edad avanzada, siendo la responsable del 5% de los ingresos hospitalarios y del 2% del gasto total de la atención sanitaria. Aproximadamente un millón de casos nuevos son diagnosticados cada año mundialmente, convirtiéndose en el trastorno cardiovascular de más rápido crecimiento. (2)

Concepto: La insuficiencia cardíaca se define como la situación en que el corazón es incapaz de suplir las demandas metabólicas del organismo o logra hacerlo pero a base de aumentar las presiones de llenado. Aunque la insuficiencia cardíaca implica el fracaso de la función de bomba del corazón, sus manifestaciones clínicas dependen de la repercusión hemodinámica que determina en otros órganos.

Etiopatogenia: La insuficiencia cardíaca puede ser secundaria a disfunción diastólica que cursa con alteración de la distensibilidad ventricular o a disfunción sistólica secundaria a la pérdida de la función contráctil del corazón. En la disfunción diastólica existe una alteración de la relajación ventricular que dificulta el llenado ventricular; ello conlleva un aumento súbito de la presión intraventricular con acortamiento de la fase de llenado rápido.

En cuanto a la disfunción diastólica en esta la función ventricular está conservada. Las causas más frecuentes de disfunción diastólica son la hipertensión arterial y la miocardiopatía hipertrófica, aunque también puede observarse en la cardiopatía isquémica o asociada a disfunción sistólica. 

Por el contrario, cuando la insuficiencia cardíaca se debe a una disminución de la función de bomba del corazón, decimos que es secundaria a disfunción sistólica. En este caso subyace, por lo común, un déficit de la contractilidad del miocardio. Este déficit es el resultado de la afección directa del músculo cardíaco como sucede en la miocardiopatía dilatada o en la cardiopatía isquémica o puede ser secundario a una sobrecarga impuesta al corazón como consecuencia de una lesión valvular o de una hipertensión arterial evolucionada.

En ocasiones, la dificultad consiste en una alteración del llenado ventricular sin alteración intrínseca del miocardio como sucede en la pericarditis, algunas valvulopatías o en ciertas arritmias rápidas. Finalmente, en algunos casos pueden darse ambos fenómenos, como en la miocardiopatía restrictiva en que, además de la restricción del llenado ventricular, suele asociarse una depresión de la contractilidad.

En la mayoría de los individuos con insuficiencia cardíaca el gasto cardiacao está disminuido, aunque puede mantenerse (al menos en reposo) o estar aumentado el gasto cardiaco como sucede en el enfisema pulmonar, la anemia, el beriberi, el hipertiroidismo y las fístulas arteriovenosas.
La insuficiencia cardíaca puede clasificarse en aguda o crónica. El prototipo de la insuficiencia cardíaca aguda lo ofrecen la rotura valvular (mitral o aórtica) o el infarto de miocardio, mientras que la insuficiencia cardíaca crónica, observada comúnmente, es la que desarrollan los pacientes con valvulopatía reumática.

Desarrollo: 

Fisiopatologia: Con el descenso del gasto cardíaco se activan una serie de mecanismos denominados de compensación, de manera que aún con una afección importante de la capacidad contráctil del corazón puede mantenerse un gasto cardíaco normal, al menos en reposo. Cuando estos mecanismos fracasan aparecen los síntomas clínicos congestivos (disnea y otros) característicos de la insuficiencia cardíaca. En fases avanzadas, cuando llega a reducirse el gasto cardíaco basal, se producen otras manifestaciones clínicas como la fatiga.
En la insuficiencia cardíaca el aumento de la precarga, secundario al mayor volumen residual, incrementa –de acuerdo con el mecanismo de Frank-Starling– la fuerza de la contracción y el volumen de eyección del latido siguiente. Aunque de esta forma logra mantenerse el gasto cardíaco, no es sino a expensas de una congestión retrógrada.

El aumento del volumen residual, producto de la disminución de la fracción de eyección, la constricción venosa y la retención de H2O y sodio, eleva el volumen telediastólico del ventrículo y, en consecuencia, la precarga, El precio que hay que pagar por ello es la aparición de signos congestivos, disnea, ortopnea e incluso, edema pulmonar, como manifestaciones secundarias del mecanismo de compensación.

La hipertrofia, o aumento de la masa ventricular, es una forma de compensación frente a una sobrecarga mantenida. El espesor de la pared ventricular aumenta sustancialmente con las sobrecargas de presión. 

Con la disminución del gasto cardíaco se ponen en marcha otros mecanismos de compensación como son el aumento del tono simpático y la activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona, los cuales inducen, a su vez, cambios en las circulaciones arterial y venosa.

En la insuficiencia cardíaca se ha comprobado, en efecto, un aumento de la actividad simpática que tiende a aumentar la contractilidad, la frecuencia cardíaca y da lugar a una vasoconstricción periférica.

Por otro lado, con el descenso del gasto cardíaco se activan una serie de neurohormonas con el objetivo de mantener la perfusión periférica. Este mecanismo puede causar un excesivo aumento de la poscarga, retención de sal y líquidos, alteraciones electrolíticas y arritmias. La disminución de la presión de perfusión renal, el aumento de la actividad simpática y la reducción del aporte de sodio a la mácula densa estimulan la secreción de renina, que es una enzima que activa el paso del angiotensinógeno, liberado por el hígado, a angiotensina I. Ésta, por acción de la enzima conversora de la angiotensina, existente principalmente en el pulmón, pasa a angiotensina II, el caul es un potente vasoconstrictor que activa la aldosterona responsable de la retención de Na y agua, e interacciona con el sistema simpático aumentando el tono vascular. La vasopresina es una hormona hipofisaria que también se hall activada en la insuficiencia cardíaca y que al tener un papel importante en la regulación del aclaramiento de agua libre, contribuye a reducir su excrección y, en consecuencia, favorece la hiposmolaridad.

Como consecuencia de la activación del sistema simpático y del eje renina-angiotensina que causan vasoconstricción periférica acentuada, se estimulan hormonas vasodilatadoras: los péptidos natriuréticos. De ellos, el péptido natriurético auricular que es el más potente, se libera cuando aumenta la tensión de estiramiento de la aurícula derecha, dando lugar a vasodilatación y natriuresis.

Estos mecanismos compensadores de la insuficiencia cardíaca se manifiestan, en el sistema venoso, por un aumento de la presión venosa secundario a la hipervolemia y, en el sistema arterial, por un aumento de las resistencias periféricas y cambios en la distribución del flujo regional. El aumento de las resistencias obedece a la hipertonía simpática y a las catecolaminas circulantes.

El aumento sostenido del tono arteriolar debido a la activación neurohormonal eleva la poscarga, lo que tiende a reducir más la fracción de eyección del corazón insuficiente y, en consecuencia, el gasto cardíaco. En definitiva, la historia natural de la insuficiencia cardíaca congestiva es la de un empeoramiento progresivo. 

Factores desencadenantes:

Tan importante como el reconocimiento de la cardiopatía de base es la identificación de las causas desencadenantes de la insuficiencia cardíaca. Una cardiopatía cualquiera, congénita o adquirida, puede existir durante muchos años y acompañarse de escasas o nulas manifestaciones clínicas. Éstas pueden presentarse por primera vez coincidiendo con algún proceso agudo intercurrente que sobrecarga un miocardio lesionado de forma crónica. Entre las causas desencadenantes cabe mencionar:
-       Arritmias; Infecciones; Hipertension Arterial; Tromboembolismo pulmonar; Endocarditis bacteriana; Anemia; Miocarditis y fiebre reumática; y el infarto del miocardio.

Cuadro Clinico:

El fallo del corazón no produce, per se, síntoma alguno. Las manifestaciones clínicas de la insuficiencia cardíaca resultan del trastorno ocasionado en la función de otros órganos. 

Existe Disnea. La disnea, que traduce el aumento del esfuerzo requerido para la respiración, es el síntoma más frecuente del fallo ventricular izquierdo. Al principio se observa sólo durante el ejercicio físico, como una exageración de la dificultad respiratoria que ocurre normalmente en estas circunstancias. A medida que la insuficiencia cardíaca progresa, esfuerzos cada vez menores ocasionan disnea, que, en fases más avanzadas, puede darse incluso en reposo.(1)
La disnea cardíaca es secundaria, como se ha indicado, a la elevación de la presión de llenado ventricular izquierdo, que determina un aumento de la presión media de la aurícula y de las presiones venosa y capilar pulmonares. En estas condiciones los vasos pulmonares se ingurgitan y puede producirse un edema intersticial que reduce la distensibilidad del pulmón y aumenta el trabajo que los músculos respiratorios han de desarrollar para hinchar los pulmones. El oxígeno consumido en el acto de respirar aumenta a causa del mayor trabajo realizado por los músculos que intervienen en la inspiración; ello, unido a la reducción del aporte de oxígeno a estos músculos por la disminución del gasto cardíaco, contribuye a la sensación de falta de aire.
 
El paciente que refiere ortopnea, es decir, disnea de decúbito, utiliza con frecuencia varias almohadas para dormir; la sensación de ahogo disminuye al incorporarse y algunos pacientes encuentran alivio al sentarse frente a una ventana abierta. En los casos de insuficiencia cardíaca avanzada el paciente no puede descansar acostado y debe permanecer sentado toda la noche. El término disnea paroxística nocturna se refiere a los episodios de disnea aguda que despiertan al paciente. Aunque en la ortopnea simple los síntomas suelen aliviarse cuando el paciente se incorpora y deja las piernas colgando fuera de la cama para disminuir el retorno venoso, en las crisis de disnea paroxística el jadeo persiste a pesar de adoptar esta posición y puede aparecer tos. El asma cardíaca no es otra cosa que el jadeo por broncospasmo secundario a la propia insuficiencia cardíaca. Puede ser producida por el esfuerzo u ocurrir de forma espontánea de noche.

El edema agudo de pulmón es la forma más grave de insuficiencia cardíaca y se debe a una elevación acusada, generalmente súbita, de la presión capilar pulmonar. Cursa con dificultad respiratoria extrema, debida al paso de líquido capilar al alveolo pulmonar; hay abundantes estertores audibles incluso a distancia en ambos campos pulmonares, puede existir broncoespasmo asociado y expectoración rosada. Si no se trata rápidamente puede ser mortal. El cuadro clásico es inconfundible: el paciente presenta una ansiedad extrema, se halla incorporado, transpira en abundancia, está pálido, frío y las extremidades pueden aparecer cianóticas; la respiración es rápida y sonora y se acompaña de tiraje, tos y expectoración rosada. 

La falta de aire, el síntoma cardinal del fallo izquierdo, no suele presentarse en la insuficiencia derecha aislada, ya que en ésta no existe congestión pulmonar. De hecho, cuando un enfermo con fallo izquierdo (que es la causa más frecuente de fallo derecho) desarrolla una insuficiencia ventricular derecha, las formas más graves de disnea (disnea paroxística nocturna y edema agudo de pulmón) tienden a disminuir en intensidad y frecuencia, puesto que la incapacidad del ventrículo derecho para aumentar el volumen minuto evita la sobrecarga de líquido en el pulmón. En cambio, cuando el gasto cardíaco está muy reducido en pacientes con insuficiencia derecha terminal (como en la hipertensión arterial pulmonar primaria y en la tromboembolia pulmonar) puede producirse una disnea muy intensa como consecuencia de la reducción del gasto en presencia de hipoxemia y de la escasa perfusión de los músculos respiratorios. 

Otros síntomas que aparecen en esta enfermedad son los siguientes: 

Esta la tos que puede ser una expresión de insuficiencia cardíaca izquierda, en particular cuando se presenta con el primodecúbito. Con frecuencia se prolonga durante gran parte de la noche y no es, en general, productiva. Los pacientes con fallo izquierdo pueden referir intranquilidad y dificultad para conciliar el sueño. En ocasiones su causa es la propia congestión pulmonar. Con frecuencia, el sueño es interrumpido por la necesidad de orinar. Hay que tener en cuenta que en la insuficiencia cardíaca la cantidad de orina emitida por la noche es relativamente mayor que la diurna (nicturia).

En algunos casos hay sudación abundante debido a que el calor no se disipa adecuadamente por la vasoconstricción cutánea. La sensación de fatiga o debilidad muscular es inespecífica, pero son síntomas comunes de insuficiencia cardíaca que dependen de la reducción del gasto cardíaco. La hepatomegalia congestiva puede producir dolor en el hipocondrio derecho o en el epigastrio, descrito en general por el enfermo como sensación de pesadez. Esta molestia, atribuida a la distensión de la cápsula hepática, puede ser muy acusada si el hígado aumenta de tamaño con rapidez, como en la insuficiencia ventricular derecha aguda. Por el contrario, la hepatomegalia crónica no es dolorosa de forma espontánea. 

Examen físico:

En reposo, los pacientes con insuficiencia cardíaca ligera o moderada suelen presentar un aspecto normal. Sin embargo, pueden manifestar disnea con el ejercicio o al adoptar el decúbito. Los pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada se muestran por lo general ansiosos y con disnea. En la insuficiencia cardíaca aguda el aspecto del enfermo es de gravedad, aunque conserva un estado de nutrición normal; por el contrario, algunos pacientes con insuficiencia cardíaca crónica presentan un estado caquéctico. 

El pulso suele ser rápido y su amplitud está disminuida. En la insuficiencia cardíaca grave la presión arterial es baja. La reducción del gasto cardíaco ocasiona vasoconstricción, que se manifiesta por palidez y frialdad de las extremidades y, por último, por cianosis acra. Los estertores de estasis se producen como resultado de la trasudación del contenido capilar al alveolo pulmonar. Se trata de estertores húmedos, de carácter crepitante, simétricos, que se auscultan durante la inspiración y no se modifican con la tos. Se detectan sobre todo en el plano posterior del tórax y en las bases pulmonares, aunque a veces son más difusos, como en el edema agudo de pulmón. A veces, la congestión bronquial y el aumento de secreciones puede determinar la aparición de sibilancias, con broncospasmo sobreañadido o sin él. El aumento de la presión venosa sistémica se detecta fácilmente mediante inspección de las venas yugulares, cuya distensión es una buena aproximación a la presión de la aurícula derecha.

Cuando el fallo ventricular derecho es ligero, la distensión yugular puede ser normal, aunque se eleva al comprimir de forma sostenida (durante un minuto) la región periumbilical (reflujo hepatoyugular). La hepatomegalia de estasis precede al desarrollo de edemas. Si se ha producido rápidamente o es reciente, la palpación del borde hepático, en general liso, resulta dolorosa. En cambio, la palpación del hígado de estasis crónica puede ser absolutamente indolora. En ocasiones (insuficiencia tricúspide grave) es pulsátil. El tamaño del hígado de estasis, muy variable según los casos, se reduce con el empleo de diuréticos. Cuando la hipertensión venosa es grave y prolongada puede producirse también esplenomegalia. La presencia de reflujo hepatoyugular, que es un signo útil en el diagnóstico diferencial de las hepatomegalias, pone a la vez de manifiesto congestión hepática y la incapacidad del ventrículo derecho para drenar el exceso de sangre que recibe por el aumento transitorio del retorno venoso. La ictericia es un hallazgo tardío en la insuficiencia cardíaca y corresponde a una elevación de la bilirrubina directa y de la indirecta. Las transaminasas también se encuentran elevadas con frecuencia. El edema, aunque constituye también una de las grandes manifestaciones clínicas de insuficiencia cardíaca, no siempre se correlaciona con el nivel de presión venosa. En general es simétrico y se localiza en las partes declives. Por ello, en el enfermo ambulatorio aparece primero en el dorso del pie y en la región maleolar, en particular al final del día, mientras que en el paciente encamado suele localizarse en la región sacra. En la insuficiencia cardíaca de larga evolución los edemas pueden generalizarse y alcanzar las extremidades superiores y la cara, y, con mayor frecuencia, la pared abdominal y los genitales. El edema crónico se acompaña de induración y aumento de la pigmentación de la piel del área pretibial.
 
La retención de líquido puede manifestarse inicialmente por un aumento del peso corporal. En los últimos estadios de la insuficiencia cardíaca puede producirse un estado de caquexia. Contribuyen a él el aumento del catabolismo, una enteropatía con pérdida de proteínas, la disminución de la ingesta por falta de apetito. La cianosis, propia también de los estadios más avanzados, suele darse con una saturación de oxígeno arterial normal. Se debe a la reducción del contenido de oxígeno de la sangre venosa, causada por el aumento de su extracción por los tejidos. El aumento de presión de las venas hepáticas y peritoneales puede determinar la aparición de ascitis. Su presencia indica en general hipertensión venosa de larga evolución. En los pacientes con lesiones tricúspides y en la pericarditis constrictiva, la ascitis es más frecuente que el edema subcutáneo. La enteropatía con pérdida de proteínas secundaria a la congestión visceral facilita el desarrollo de ascitis al disminuir la presión oncótica del plasma.
 
El hidrotórax puede ocurrir tanto en la insuficiencia cardíaca derecha como en la izquierda, ya que las venas pleurales drenan tanto en el circuito venoso sistémico como en el pulmonar. Por lo general es bilateral; cuando el hidrotórax queda confinado al lado derecho se debe habitualmente a una hipertensión venosa sistémica, mientras que en la hipertensión venosa pulmonar se localiza en el lado izquierdo.
 
Manifestaciones cardiacas:

En general la insuficiencia cardíaca se acompaña de cardiomegalia. Dado que el ventrículo izquierdo es el más comúnmente afecto, la palpación revelará un desplazamiento del ápex. El crecimiento del ventrículo derecho se reconoce por la palpación de un latido enérgico junto al borde esternal izquierdo. En algunos casos de insuficiencia cardíaca aguda (p. ej., infarto de miocardio y rotura de las cuerdas tendinosas de la válvula mitral) y en la pericarditis constrictiva, no hay cardiomegalia. El ruido de galope ventricular (tercer ruido), aunque no es específico, constituye un valioso dato de insuficiencia cardíaca en un adulto mayor.

La presencia de soplos sistólicos, de insuficiencia mitral y tricúspide, es secundaria a la dilatación del ventrículo correspondiente. Con frecuencia estos soplos disminuyen o desaparecen con el tratamiento. La hipertensión pulmonar secundaria al fallo izquierdo es responsable del aumento de intensidad del componente pulmonar del segundo ruido, que puede exceder la del componente aórtico. El denominado pulso alternante se caracteriza por la alternancia de una contracción cardíaca enérgica y otra débil, que se acompaña también de una variación alternativa de la amplitud del pulso.

Clasificación funcional de la insuficiencia cardíaca:

La New York Heart Association estableció una clasificación funcional de los pacientes considerando el nivel de esfuerzo físico requerido para la producción de síntomas. A pesar de sus limitaciones, esta clasificación es útil, pues permite comparar grupos de pacientes, así como un mismo paciente a lo largo del tiempo.

Clase I: No hay limitaciones. La actividad física habitual no produce fatiga excesiva, disnea ni palpitaciones.
Clase II: Limitación ligera de la actividad física. El enfermo no presenta síntomas en reposo. La actividad física habitual produce fatiga, disnea, palpitaciones o angina.
Clase III: Limitación notable de la actividad física. Aunque en reposo no hay síntomas, éstos se manifiestan con niveles bajos de actividad física.
Clase IV: Incapacidad de llevar a cabo ninguna actividad en ausencia de síntomas. Éstos pueden estar presentes incluso en reposo.

Examenes Complementarios:

Examen de Rayos X, La radiografía de tórax permite apreciar el tamaño y la configuración de la silueta cardíaca. Dado que en la insuficiencia cardíaca suele haber cardiomegalia, el índice cardiotorácico está, en general, aumentado.
Con la acumulación de líquido, los tabiques interlobulillares situados en la periferia del pulmón, perpendicularmente a la superficie pleural, se hacen visibles, en particular en los lóbulos de la base. Aparecen entonces como densidades lineales bien definidas, en general horizontales, próximas a la superficie pleural y extendidas sobre una longitud de 1-3 cm (líneas B de Kerley). Las líneas más largas que se extienden desde el hilio hacia la periferia en las porciones alta y media del pulmón (líneas A de Kerley)

Examenes de laboratorio:

El análisis de orina puede mostrar una proteinuria discreta. La densidad de la orina puede aumentar durante las fases de retención de agua y sodio y disminuir durante los períodos de diuresis. Indicar hemograma completo, urea, electrolitos y glucemia, pruebas de función hepática.
Electrocardiograma: El ECG es una herramienta diagnostica que sirve para descartar la presencia de hipertrofia ventricular izquierda, arritmias o infarto del miocardio (IMA).
Ecocardiograma: El ecocardiograma es una herramienta diagnóstica esencial para respaldar la sospecha inicial de Insuficiencia cardiaca. Debe ser indicado para conocer la causa subyacente de esta entidad y descartar defectos estructurales del corazón.
Espirometría: debe ser realizada si hay historia de ser fumador, activo o pasivo, o historia ocupacional relevante con síntomas de EPOC o asma.

Tratamiento:

El tratamiento se divide en medidas generales y tratamiento farmacológico.
Una vez descartadas las causas reversibles de insuficiencia cardíaca y corregidos los factores precipitantes, el objetivo del tratamiento de la insuficiencia cardíaca es reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida y el pronóstico.
 En las últimas décadas, gracias a la generalización del uso del ecocardiograma que permite el diagnóstico de los diferentes tipos de disfunción ventricular y a la aparición de nuevos fármacos, han surgido nuevas opciones terapéuticas. Cuando la insuficiencia cardíaca se debe a disfunción sistólica del ventrículo izquierdo, el fármaco de elección es un inhibidor de la ECA (IECA), acompañado de diuréticos y digoxina. Se pueden usar beta-bloqueadores de forma controlada.
Con las medidas generales de control consideradas clásicas, como aumentar la función contráctil y disminuir la retención de agua y sodio mediante la administración de diuréticos, se consigue reducir parcial o totalmente los síntomas.
 Pese a ello, subyace una disfunción ventricular que determina diferentes grados de activación neurohormonal, responsable de la progresión de la enfermedad y la mortalidad. Por ello, los nuevos enfoques del tratamiento de la insuficiencia cardíaca se centran de forma prioritaria en reducir o neutralizar los efectos adversos de los mecanismos de compensación, tales como la activación del sistema renina-angiotensina y simpático. 

Conclusiones:

El aumento de la expectativa de vida y la mayor eficacia en el tratamiento de la enfermedad cardiaca en los centros asistenciales, conjuntamente con el incremento de los factores de riesgo y predisponentes de las enfermedades cardiovasculares, ha provocado que la Insuficiencia Cardiaca aumente su prevalencia e incidencia, por lo que se debe tener un conocimiento actualizado sobre su tratamiento y diagnostico oportuno, además es necesario que existan los recursos terapéuticos para una buena atención sanitaria a estos pacientes; ahora si se sigue el algoritmo indicado para el tratamiento de los pacientes con insuficiencia cardiaca descompensada  esto conllevaría a un aumento de la calidad de vida en estos pacientes, según plantea un estudio realizado en un area de salud en el año 2010, el cual se titula , 10 pasos a seguir en el tratamiento de la Insuficiencia Cardíaca en la Atención Primaria de Salud. (2)

Bibliografia:
1.    Farreras–Rozman. Tratado de medicina interna. Ediciones Hartcourt 14. Edición. año 2000.
2.    Jacqueline Amores Carraté; Alfredo Arredondo Bruce; Alfredo Rafael Rabelo Nordelo; Lourdes María García Yllán. 10 pasos a seguir en el tratamiento de la Insuficiencia Cardíaca en la Atención Primaria de Salud. año:2010. Revista electrónica de portalesmedicos.com, en www.portalesmedicos.com

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Titulo: Manifestaciones digestivas de la Enfermedad de Chagas. Breve revision bibliográfica.

Title: Digestive manifestations of Chagas' disease. A brief review.

Autor: Dr.  Jorge Serra Colina.

Resumen:

La enfermedad de Chagas también conocida como tripanosomiasis americana es una entidad que está causada por un protozoo flagelado denominado Trypanosoma cruzi. La enfermedad se distribuye en el continente americano, desde el sur de Estados Unidos hasta el sur de Argentina, concentrándose especialmente en América Central y Sudamérica. Los datos de la OMS reflejan un número de 16 a 18 millones de personas infectadas. La enfermedad gastrointestinal crónica produce síntomas  que se observan en pacientes con diagnostico de acalasia esofagica o megacolon. El megaesófago de la enfermedad de Chagas se presenta con síntomas como la disfagia o la regurgitación y puede conducir a infecciones pulmonares por aspiración o a la desnutrición intensa, es causa también de acalasia esofágica. Existen dos fármacos activos contra Trypanozoma cruzi; el nifurtimox y el benzonidazol. Ambos fármacos son activos contra las formas sanguíneas e hísticas de los parásitos. Se utilizan por la vía oral y por un período de 30 a 60 días.

Introduccion:

La enfermedad de Chagas también conocida como tripanosomiasis americana es una entidad que está causada por un protozoo flagelado denominado Trypanosoma cruzi.

La enfermedad se distribuye en el continente americano, desde el sur de Estados Unidos hasta el sur de Argentina, concentrándose especialmente en América Central y Sudamérica. Los datos de la OMS reflejan un número de 16 a 18 millones de personas infectadas. En Brasil la cifra de infectados se estima en 5 millones. Esta parasitosis constituye uno de los más graves problemas de salud pública del continente americano. 

La enfermedad de Chagas fue descubierta en 1909 por Carlos Ribeiro Chagas.

Epidemiologia:

Existen dos ciclos del Trypanosoma cruzi, el ciclo salvaje y el doméstico. Los ciclos salvajes ocurren entre los reservorios y los vectores. Los principales reservorios en la naturaleza son los marsupiales, los roedores, los pequeños carnívoros y los mamíferos. El ciclo doméstico se debe en gran parte a la ubicación de los triatómidos en dicho ámbito. La transmisión de la enfermedad de Chagas a los seres humanos se realiza principalmente por la vía vectorial, es decir, a través de la picadura del triatómido. La segunda y la tercera vía más importante de transmisión de la enfermedad es la transfusional y la congénita, respectivamente. Otras vías de transmisión que han sido descritas son: el trasplante de órganos y la transmisión accidental en el laboratorio.
        
El Trypanozoma  cruzi es transmitido por chinches triatómidos. El vector al picar, es decir los chinches causantes depositan sobre la piel heces que contienen tripomastigotes metacíclicos. Estas formas infecciosas entran a través de la picadura o atraviesan las mucosas.

Los parásitos invaden después los macrófagos en el punto de entrada, se transforman en amastigotes que se multiplican mediante fisión binaria, y son liberados como tripomastigotes hacia la sangre y los espacios tisulares, desde donde infectan a otras células. Las células afectadas con más frecuencia son las del sistema reticuloendotelial, el miocardio, los músculos y el sistema nervioso. Otros reservorios importantes son los perros, gatos, zarigüeyas, ratas y otros mamíferos. La infección puede ser transmitida también mediante transfusiones de sangre o a través de la placenta.

Los seres humanos son infectados a través de la contaminación de la piel o las mucosas, por las heces o la orina de los insectos que contienen las formas infectantes de Trypanozoma cruzi. Las formas infectantes penetran a través de pequeñas soluciones de continuidad de la piel o de las mucosas íntegras, siendo fagocitadas por los macrófagos hísticos locales. 

Patogenia:

Los procesos anatomopatológicos fundamentales de la enfermedad de Chagas son la respuesta inflamatoria, las lesiones celulares y la fibrosis. Las lesiones pueden localizarse en cualquier tejido u órgano. El corazón, el tubo digestivo y el sistema nervioso son las localizaciones más frecuentes e importantes.

Las respuestas inflamatoria e inmunitaria inducidas por T. cruzi parecen ser las responsables de las lesiones en la enfermedad de Chagas. La afección cardíaca es frecuente en forma de lesiones de tipo pancarditis asociadas a las lesiones del sistema nervioso autónomo intracardíaco, produciéndose una cardiopatía crónica con miocarditis progresiva y fibrosante. En el tubo gastrointestinal las lesiones fundamentales se producen en las capas musculares y en los plexos nerviosos intramurales de las vísceras huecas. Debido a ello pueden producirse alteraciones funcionales graves y dilataciones permanentes de las vísceras huecas, principalmente el colon y el esófago, en forma de la llamadas "megavísceras". 

Manifestaciones clínicas:

La infección inicial suele ser asintomática. Los signos en el punto de entrada del parásito resultan raros, pero puede existir una lesión cutánea eritematosa indurada, que se denomina chagoma o edema periocular y palpebral unilateral, con conjuntivitis y linfadenopatía preauricular (conocidos en conjunto como signo de Romaña) cuando la inoculación se produce a través de la conjuntiva.
En los casos que desarrollan enfermedad aguda clínicamente aparente, los síntomas comienzan tras un período de incubación de 1 a 2 semanas, y consisten en fiebre (que persiste durante semanas), malestar general, linfadenopatía generalizada y hepatoesplenomegalia. Menos del 10% de los pacientes con enfermedad de Chagas aguda desarrollan miocarditis aguda con insuficiencia cardíaca, o meningoencefalitis aguda con crisis convulsivas. 

Después de una fase aguda sintomática o asintomática, las personas infectadas entran en una fase latente que puede durar años, décadas o toda la vida. Entre el 20 y el 40% de esos individuos desarrollan signos clínicos de enfermedad de Chagas crónica.

Las formas crónicas digestivas se manifiestan como una dilatación y una disfunción de la motilidad esofágica e intestinal. La disfagia, principalmente para los alimentos secos y duros, es la manifestación clínica más frecuente de la afectación esofágica. La enfermedad del colon crónica es la alteración más frecuente después de la cardiopatía. Los síntomas se producen en una fase más tardía de la enfermedad. El cuadro clínico se inicia con dificultades para la defecación seguidas de estreñimiento, pudiendo presentarse complicaciones como un fecaloma o un vólvulo del sigmoide.

La enfermedad gastrointestinal crónica produce síntomas  que se observan en pacientes con diagnostico de acalasia esofagica o megacolon. El megaesófago de la enfermedad de Chagas se presenta con síntomas como la disfagia o la regurgitación y puede conducir a infecciones pulmonares por aspiración o a la desnutrición intensa, es causa también de acalasia esofágica. El megacolon puede provocar largos períodos de estreñimiento y en algunos pacientes un vólvulo intestinal

Diagnostico:

El número de tripanosomas en sangre periférica es alto durante la fase aguda, y los parásitos se detectan con facilidad en el examen de las extensiones finas o en las gotas gruesas, El diagnóstico de laboratorio de la fase aguda puede realizarse mediante la detección del parásito en la sangre periférica. La detección de anticuerpos anti-T. cruzi de la clase IgM a títulos mayores de 1:10, con la inmunofluorescencia directa, indican la presencia de la enfermedad. También se puede utilizar en la fase crónica la detección de ADN del parásito mediante PCR en la sangre o los tejidos corporales.



Conclusiones:

Tratamiento:
Existen dos fármacos activos contra T. cruzi: el nifurtimox y el benzonidazol. Ambos fármacos son activos contra las formas sanguíneas e hísticas de los parásitos. Se utilizan por la vía oral y por un período de 30 a 60 días. Están contraindicados en casos de embarazo, insuficiencia hepática y renal. El nifurtimox se presenta en comprimidos de 120 mg, y se administra en dosis de 8 a 10 mg/kg/día en adultos y de 10 a 15 mg/kg/día en los niños, en dos tomas diarias. El benzonidazol se presenta en comprimidos de 100 mg y se administra en dosis de 5 mg/kg/día en adultos y de 7 a 10 mg/kg/día en niños, en dos dosis diarias, no obstante existen otros medicamentos en estudio como el itraconazol para tratar esta enfermedad.

Se han realizado publicaciones al respecto, pero la lesión crónica de los órganos en esta enfermedad, que se puede deber en parte a las respuestas autoinmunes, parecen ser irreversibles. Las medidas generales comprenden administración de diuréticos, implantación de marcapasos, fármacos antiarrítmicos, trasplante cardíaco, dilatación esofágica y cirugía del tracto gastrointestinal, según sea el tipo de complicación que presente el paciente si es a nivel del sistema cardiovascular o del aparato digestivo.

Profilaxis:

La profilaxis de la enfermedad de Chagas se basa en prevenir la transmisión del parásito al individuo combatiendo al vector. La enfermedad de Chagas está relacionada con las condiciones socioeconómicas y, por tanto, su prevención está vinculada a medidas que favorezcan la mejora de las condiciones de vida de los individuos residentes en áreas de mayor endemia. En el caso de la transmisión transfusional es fundamental la selección de los donantes mediante la realización de pruebas serológicas. 

Bibliografia:

1. World Health Organization [página de internet]. Tropical Disease Research: Chagas disease. Geneva: WHO/ TDR; 2004. [Fecha de acceso: noviembre de 2004]. Disponible en: URL: http://www.who.int/tdr/diseases/chagas/default.htm.        
2. World Health Organization Expert Committe. Control  of  Chagas disease. World Health Organ Tech Rep Ser 2002; 905: 1-109.  
3.  Farreras–Rozman. Tratado de medicina interna. Ediciones Hartcourt 14. Edición. año 2000.  

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Titulo: Nutrición y aporte calórico de los alimentos.

autor. Jorge Serra Colina.

Resumen.

Los nutrientes son sustancias que deben aportar los alimentos que se consumen en la dieta diaria porque estos no son sintetizados en cantidades suficientes por el organismo. Las necesidades de nutrientes de grupos de personas sanas han sido cuantificadas de manera experimental. Para una buena salud, el ser humano necesita nutrientes que le proporcionen la energía calórica para su desarrollo, entre estos están las  proteínas, grasas e hidratos de carbono, además de las vitaminas, minerales y el agua. Las necesidades de los nutrientes específicos que necesita el ser humano comprenden nueve aminoácidos, varios ácidos grasos, cuatro vitaminas liposolubles y 10 vitaminas hidrosolubles. En la actualidad se plantea que las principales causas de morbilidad en los países desarrollados están estrechamente relacionadas con la dieta y la poca actividad física, aunque según algunos autores probablemente estos factores actúan sobre un sustrato genético favorecedor del desarrollo de determinadas enfermedades. \Por ultimo se habla de que los hábitos alimentarios de una población constituyen un factor determinante de su estado de salud

Introducción:

Los nutrientes o nutrimentos, son sustancias que deben aportar los alimentos que se consumen en la dieta diaria porque estos no son sintetizados en cantidades suficientes por el organismo. Las necesidades de nutrientes de grupos de personas sanas han sido cuantificadas de manera experimental. Para una buena salud, el ser humano necesita nutrientes que le proporcionen la energía calórica para su desarrollo, entre estos están las  proteínas, grasas e hidratos de carbono, además de las vitaminas, minerales y el agua. Las necesidades de los nutrientes específicos que necesita el ser humano comprenden nueve aminoácidos, varios ácidos grasos, cuatro vitaminas liposolubles y 10 vitaminas hidrosolubles. La alimentación debe aportar también varias sustancias inorgánicas, incluidos cuatro minerales, siete oligoelementos, tres electrólitos y los ultraoligoelementos.

Las necesidades calóricas en el hombre están determinadas por tres factores: el gasto energético basal, el efecto térmico de los alimentos y el coste energético de la actividad física.


Las cantidades necesarias de nutrientes esenciales difieren con la edad y el estado fisiológico de cada individuo. Los nutrientes esenciales son imprescindibles en la alimentación,  estos tienen que suministrarse a los lactantes con bajo peso y a las personas que no los sintetizan en la medida suficiente a causa de defectos genéticos o estados patológicos que afectan a la nutrición. Muchos productos orgánicos fitoquímicos presentes en los alimentos ejercen efectos beneficiosos para la salud. Así, se demostró que la inclusión de la fibra dietética en la alimentación resulta beneficiosa para la función gastrointestinal.

Desarrollo:

-Necesidades de nutrientes esenciales y aporte de energía calórica.

Para que el peso permanezca estable, el aporte de energía debe ser equivalente al gasto energético. Las formas más importantes de dicho gasto son el gasto energético en reposo y el gasto energético durante la actividad física; otras formas menores son el costo energético del metabolismo de los alimentos, se conoce como efecto térmico de los alimentos. El aporte energético medio es de unas 2800 kcal/día en los hombres y    1800 kcal/día en la mujer, aunque estas cifras pueden variar con la talla corporal y el nivel de actividades que se realizen. Las fórmulas para calcular el gasto energético ayudan a valorar las necesidades de energía de una persona con un peso estable. Así, en el caso de los varones, el gasto energético en reposo es = 900 + 10 w, y en el de las mujeres, el gasto energético es = 700 + 7w, donde w es el peso en ingles (weight) en kilogramos.

Para ajustar el gasto energético calculado según el grado de actividad física se multiplica por 1.2 para las personas sedentarias, por 1.4 para la actividad moderada y por 1.8 para las personas muy activas. El resultado final proporciona un cálculo de las necesidades calóricas totales en estado de equilibrio energético. En Estados Unidos, el Food and Nutrition Board, el Institute of Medicine y la National Academy of Sciences han señalado varias fórmulas para hacer estimaciones más precisas de las necesidades energéticas del organismo humano, según señalamientos de los ingresos alimentarios promedios de referencia, es decir de proteínas, grasas y carbohidratos.

Las necesidades o requerimientos de un nutriente esencial se definen como la cantidad mínima de dicho nutriente cuyo aporte continuado diario permite el mantenimiento de las funciones orgánicas, así como el crecimiento y desarrollo, evitando los signos de depleción y las alteraciones por carencia en un individuo. Se distingue entre requerimiento basal, que es aquel nivel de ingesta continuada necesario para prevenir síntomas y signos clínicos atribuibles a la inadecuación del nutriente, y requerimiento normativo, en el que el nivel de ingesta se refiere al mantenimiento de unos niveles tisulares o de reserva deseables.

Proteinas.

Las proteínas que se consumen con alimentos comprenden las integradas por aminoácidos esenciales y de otro tipo, que se necesitan para la síntesis de tales compuestos. Los nueve aminoácidos esenciales son: la histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina/cistina, fenilalanina/tirosina, treonina, triptófano y valina. Todos los aminoácidos pueden utilizarse para generar energía y otros como la alanina, también se pueden usar para la gluconeogénesis. Cuando el aporte energético es insuficiente debe aumentarse la ingestión de proteínas, ya que los aminoácidos ingeridos se derivan hacia las vías de síntesis y oxidación de glucosa. Cuando la privación de energía es extrema aparece la malnutrición proteíco-calórica.


En el adulto, los aportes alimentarios recomendados de proteínas son de 0.6 g/kg de peso corporal ideal al día, admitiendo que las necesidades de energía están cubiertas y que las proteínas son de un valor biológico relativamente alto. En la actualidad, para una alimentación sana se recomienda que por lo menos del 10 a 14% de las calorías formadas procedan de las proteínas. El valor biológico tiende a ser mayor en las proteínas de origen animal, seguidas de las de las legumbres,

los cereales (arroz, trigo, maíz) y los tubérculos. Las combinaciones de proteínas vegetales que complementan sus respectivos valores biológicos o las combinaciones de proteínas animales y vegetales pueden incrementar el valor biológico de los alimentos y reducir las necesidades proteínicas totales.


Las necesidades de proteínas son mayores durante el periodo de crecimiento, el embarazo y el periodo de la lactancia.

Grasas y carbohidratos.

Las grasas constituyen una fuente concentrada de energía y en promedio aportan 34% de las calorías de las dietas en países occidentales. Para la salud óptima habrá que limitar el consumo de grasas saturadas a menos de 10% de las calorías y las polinsaturadas también a la misma cantidad, en tanto que el resto del ingreso de grasas proviene de grasas monoinsaturadas. Como mínimo, el 55% de las calorías totales que se producen y se utilizan por las células del organismo deben provenir de los carbohidratos. El encéfalo necesita un promedio de 100 g de glucosa al día como sustrato energético; otros tejidos utilizan aproximadamente 50 g/día. Unos más (como el encéfalo y los eritrocitos) dependen de la glucosa que proviene de fuentes exógenas o de proteólisis muscular. Con el paso del tiempo, es posible que se produzcan algunas adaptaciones en las necesidades de carbohidratos en otros tejidos durante estados donde exista poca producción de calorías.

Agua.

En los adultos, es suficiente la ingestión de 1 a 1.5 ml de agua/kcal de energía consumida para cubrir las variaciones normales de los niveles de actividad física, la sudación y la carga de solutos de la alimentación en condiciones normales. Las pérdidas de agua suelen ser de 50 a 100 ml/día por las heces, 500 a 1 000 ml/día por la evaporación o respiración y, dependiendo de la carga renal de solutos, 1 000 ml/día por la orina.


Si las pérdidas externas aumentan, la ingestión deberá ser proporcional a ellas para evitar la deshidratación. La fiebre incrementa las pérdidas de agua en alrededor de 200 ml/día por grado centígrado de elevación; las pérdidas diarreicas son variables y pueden alcanzar incluso 5 L/día en los casos graves. La sudación profusa y el vómito también incrementan las pérdidas de agua. Sin embargo, la diuresis obligada puede poner en peligro el estado de hidratación cuando la ingestión de agua es escasa o si las pérdidas de líquidos aumentan en las enfermedades o las lesiones renales.


Las necesidades de agua de los lactantes son mayores, dadas la mayor proporción entre su superficie corporal y su volumen, la capacidad limitada del riñón del lactante para administrar cargas de solutos altas y la imposibilidad de comunicar que tienen sed. Durante el embarazo se requieren de 30 ml/día adicionales. Durante el periodo de la lactancia materna, la producción de leche incrementa dichas necesidades en unos 1 000 ml/día o 1 ml por cada mililitro de leche producido. Hay que prestar atención especial a las necesidades de agua de los ancianos, cuya cantidad total de agua orgánica es menor, suelen tener menor sensación de sed y pueden estar tomando diuréticos a causa de otras enfermedades como la hipertensión arterial.

Conclusiones:

Los hábitos alimentarios de una población

constituyen un factor determinante de su estado de salud lo cual conlleva, por otro lado,a importantes implicaciones económicas y sociales en algunos casos. Los hábitos alimentarios inadecuados (por exceso, por defecto o ambos) se relacionan con numerosas enfermedades de elevada prevalencia en el mundo occidental.


La evolución experimentada por la dieta occidental se caracteriza por un consumo elevado de alimentos de origen animal, por la presencia de gran cantidad de productos refinados y de alta densidad energética y, al mismo tiempo, un bajo consumo de alimentos de origen vegetal. La traducción nutricional de este cambio se manifiesta por un aumento progresivo de la ingesta energética a partir de la grasa total, grasas saturadas e hidratos de carbono simples. Por el contrario, la disminución en el aporte porcentual de energía a partir de los hidratos de carbono complejos y de las proteínas de origen vegetal, es un hecho generalizado en las sociedades modernas. Estas modificaciones de la dieta se acompañan de importantes cambios en el hábitat del individuo, los estilos de vida y en una progresiva disminución de la actividad física y del gasto energético derivado del trabajo y el mantenimiento del equilibrio térmico.

En la actualidad se plantea que las principales causas de morbilidad en los países desarrollados están estrechamente relacionadas con la dieta, el consumo de alcohol, el tabaco y la poca actividad física, aunque según algunos autores probablemente estos factores actúan sobre un sustrato genético favorecedor del desarrollo de determinadas enfermedades.

Para terminar podemos decir que es difícil determinar cuantitativamente en qué proporción la dieta es responsable de la aparición de estos problemas de salud, pero existe un acuerdo en que por medio de modificaciones dietéticas pueden disminuirse sustancialmente estas enfermedades. Mediante acciones de promoción de la salud en relación a la dieta consumida, se pretende reducir el riesgo medio para la salud de la mayor parte de la población o el riesgo para grupos específicos para la afectación de su salud.

Bibliografia.

- Farreras- Rozzman. Temas de medicina interna. Ediciones|Hartcourt. 14. edicion. año. 2000.



lunes, 23 de enero de 2017

Temas de actualidad en Gastroenterologia y Salud.

Titulo: Anatomia endoscopica del esofago en imagenes.

autor: Dr. Jorge Serra Colina.  Taller sobre Endoscopia Superior Digestiva.

El esofago es un organo de estructura tubular, que tiene una longitud de 25 cm, presenta tres estrecheses anatomicas, la superior, media e inferiror, ademas se plantea que desde la arcada dentaria hasta el esfinter esofagico inferior hay una longitus de 40 cm, este dato es de utilidad para los endoscopistas para su trabajo.

La mucosa esofagica es de color rosada, y el epitelio que la forma es estratificado plano humedo no queratinizado. La luz esofagica tiene un diametro mayor de 10 cm, que aumenta al insuflar aire en la luz esofagica con el endoscopio.

La musculatura que presenta el esofago es en su primer tercio de musculo estriado y los dos tercio restantes es de musculo liso.

 El esofago se distinque por presentar un esfinter esofagico superior ( EES) y un esfinter esofagico inferior (EEI) , conocer estos datos es de gran importancia para realizar una endoscopia superior digestiva satisfactoria.

Las enfermedades que con mayor frecuencia afectan a este organos y su mucosa, es la esofagitis, el esofago de barret, los polipos esofagicos aunque son poco frecuentes, y ademas las varices esofagicas que se observan en pacientes con alguna hepatopatia.

Figura: Se observa luz esofagica de diametro normal con mucosa de color rosada de aspecto normal.

Desde el punto de vista endoscopico para el endoscopista le resulta en ocasiones dificil sobrepasar el esfinter cricofaringeo con el equipo endoscopico, esto puede ser debido a la anatomia del propio paciente o a falta de habilidad del endoscopista. en estos casos el medico endoscopista debe de decirle al paciente que trague e ir introduciendo el equipo endoscopico por la parte izquierda de la faringe , en el caso de que este usando un fibroendoscopio. en el caso de que este usando un videoendoscopio la maniobra le resulta mas facil , pero es aconsejable que entre con la punta del endoscopio por la region izquierda de la luz esofagica.
me refiero a la izquierda en relacion a la mano izquierda del endoscopista, no se si me hago entender, saben lo que les estoy explicando, por que en relacion al paciente seria la mano derecha del paciente y la region lateral derecha del esofago del paciente.

Fecha: 19/06/2017.

                               

Titulo: Enfermedad por reflujo Gastroesofagico y su relación con el Helicobacter Pylori. Comunicación breve.

 Autor: Dr. Jorge Serra Colina. Especialista de primer grado en Medicina General Integral.

Introducción:

 La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) no es más que la presencia de síntomas crónicos o daño de la mucosa, producido por el reflujo anormal de contenido gástrico dentro del esófago (5). Esta enfermedad constituye un importante problema de salud, siendo la enfermedad esofágica más frecuente y la condición clínica más común del aparato digestivo (6). Se plantea que sus síntomas son comunes en un estimado del 10-40% de los adultos en los Estados Unidos, lo cual afecta la calidad de vida de este tipo de pacientes. 
 Las causas que provocan el reflujo son muchas, de las cuales se conoce que una de las principales razones de que el ácido llegue al esófago, es por la motilidad anormal del esfínter esofágico inferior. La causa de esta disfunción no se conoce bien, pero recientemente se ha planteado que la carditis provocada por una colonización del estómago por el Helicobacter pylori (HP), planteada por la fuerte asociación de ambos, pudiera estar involucrada en dicha incompetencia.
 Los síntomas crónicos de reflujo son un factor de riesgo independiente para el desarrollo de adenocarcinoma esofágico, que ha tenido un rápido aumento de su incidencia, más que cualquier otro tipo de tumor sólido en el mundo occidental, y con pobre pronóstico, a menos que se diagnostique en etapas precoces de la enfermedad (7, 8). 

 En 1983, Warren y Marshall reportaron resultados de observaciones, que databan de unos 4 años antes, sobre la presencia en tejido gástrico de bacilos curvos de forma espiral y cubiertos con una vaina (8). Constataron además, que dichas bacterias se encontraban solamente en las muestras hísticas con signos de inflamación. Estos hallazgos dejaron perplejos a muchos investigadores, entre otras razones, porque era admitido que las bacterias eran destruidas en el medio ácido del estómago antes de que pudieran colonizar la mucosa gástrica y establecerse allí. Estos investigadores confrontaron dificultades para lograr el crecimiento de estas bacterias “desconocidas”, en realidad redescubiertas, en cultivos.


En Abril de 1982, ambos autores habían intentado el cultivo de muestras de más de 30 pacientes, en todos los casos sin éxito. Pero en ocasión de Semana Santa y de manera accidental, los platos de cultivo quedaron conservados durante más de 5 días, en vez de los usuales 2 días. Al quinto día brotaron las colonias. Las denominaron Campylobacter, ya que tenían cierta semejanza con el género Campylobacter, que había sido encontrado en el tracto gastrointestinal. No transcurrió mucho tiempo antes de que se advirtiera que estas bacterias no pertenecían, realmente a ese género. 

De este modo, un nuevo género, Helicobacter, fue creado (10). En realidad, la existencia de bacterias espiriladas en el estómago de animales y seres humanos era conocida desde el siglo pasado. Estos hallazgos de Warren y Marshall fueron confirmados por gran número de investigadores de muchos países y, finalmente, el microorganismo fue denominado Helicobacter pylori. Se reconoció, asimismo, que existía una fuerte asociación entre la bacteria y la gastritis crónica superficial.


 En 1975 aparecen los trabajos de Steer y Colin Jones quienes encontraron en material de biopsias obtenidas de pacientes con úlcera gástrica, organismos espirilados situados profundamente en la capa de moco en contacto con el epitelio gástrico y proporcionaron, suplementariamente, imágenes de microscopía electrónica bastante consistentes. Estos investigadores propusieron, incluso, la brillante hipótesis de que las bacterias podían disminuir la resistencia de la mucosa como factor predisponente a la formación de una úlcera. Durante más de 100 años los investigadores han realizado esfuerzos colosales para develar las causas de la enfermedad ulcerosa péptica. Casi todos se han concentrado en la acidez gástrica.

 Sin embargo, excepcionalmente, algunos han examinado la posibilidad de un origen infeccioso. De este modo, la “hipótesis bacteriana” con respecto a la patogenia de la enfermedad ulcerosa puede considerarse articulada en fecha tan temprana como 1875. Algunos investigadores, entre los que figura Kussmaul, en 1868 aconsejaron el uso de sales de bismuto, producto dotado de acción bactericida, para tratar las úlceras. 

Estos investigadores trabajaron a la sombra de un dogma que afirmaba que en el ácido clorhídrico y la acción colinérgica del nervio vago, que estimula su secreción por las células parietales del estómago descansaba el centro de la patogenia de la enfermedad ulcerosa péptica. Esta creencia constituyó la opinión prevaleciente hasta fecha muy reciente. 

 Un hecho que mantiene su vigencia, es la relación entre la existencia de úlcera y la secreción clorhidropéptica. Esta observación fue hecha por el científico alemán K. Schwartz, quien en 1910 formuló una afirmación que ha resistido la prueba del tiempo: “Sin ácido no hay úlcera”. (13)

 Actualmente sabemos que aunque la acidez gástrica es necesaria para la formación de úlceras, no es suficiente para explicar su ocurrencia. De hecho muchos pacientes con cantidades normales de ácido y otros con altos niveles de producción ácida, nunca desarrollan una úlcera. Las teorías sobre la patogenia de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) han evolucionado históricamente desde aquellas que lo relacionaban con factores puramente anatómicos, como la hernia de hiato, hasta las teorías más recientes que señalan la disfunción del esfínter esofágico inferior (EEI) como la causa fundamental del reflujo patológico. 

 El conocimiento más exhaustivo de la fisiopatología de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), derivado de la introducción de los estudios funcionales (manometría esofágica y pHmetría), permite afirmar que su patogenia es multifactorial, aceptándose que la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) sería el resultado del desequilibrio entre factores defensivos y factores agresivos al nivel de la mucosa esofágica (10). La barrera anti-reflujo con sus diferentes componentes, el aclaramiento esofágico que permite la normalización del pH intraesofágico merced al peristaltismo primario y la resistencia de la mucosa esofágica actuarían como factores defensivos, mientras el ácido refluido desde el estómago y, en menor medida, la pepsina y las sales biliares actuarían como factores agresivos y mediadores principales de la lesión tisular. 

 La ruptura del equilibrio entre factores defensivos y factores agresivos se produciría fundamentalmente por la disfunción de la barrera anti-reflujo y en menor medida por el compromiso del aclaramiento esofágico. (12) El paso del contenido ácido y de la pepsina del estómago al esófago es el factor clave en el desarrollo de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

 En condiciones normales la barrera anti-reflujo limita este paso y su disfunción lo facilita. El contacto del material refluido desde el estómago con la mucosa esofágica ocasiona los síntomas y las lesiones histopatológicas características de esta enfermedad (11). Los principales mecanismos responsables de la disfunción de la barrera anti-reflujo son: Hipotonía del esfínter esofágico inferior (EEI) En personas sanas el esfínter esofágico inferior (EEI) presenta un tono basal muestran variaciones a lo largo del día y son modificables en función de incrementos puntuales de la presión intra-abdominal, de la ingesta de determinados alimentos y de la toma de fármacos, fundamentalmente. (12)


 La hipotonía esfinteriana que desencadena reflujo patológico puede ser: a) Severa: En este grupo existiría una buena correlación entre la presión del esfínter esofágico inferior (EEI) y la severidad de la esofagitis. b) Hipotonía moderada, con valores presivos basales ligeramente superiores produce reflujo por estrés ante aumentos transitorios de la presión intra-abdominal, coincidentes con descensos de la presión esfinteriana bajo el influjo de fármacos, tabaco o de algunos alimentos. Relajaciones transitorias inadecuadas del esfínter esofágico inferior (EEI), son descensos bruscos y de gran duración (>10 s) de la presión esfinteriana, descensos no relacionados con la deglución y que por lo tanto no se acompañan, en el registro de manometría, de una secuencia peristáltica.


 El aumento de la frecuencia y/o de la duración de estas relajaciones transitorias del esfínter esofágico inferior (RTEEI) serían responsables del 60-90% de los episodios de reflujo patológico y conllevarían habitualmente una enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) leve. Hernia de hiato, La hernia de hiato (HH), definida como desplazamiento de la unión esófago-gástrica por encima del hiato esofágico del diafragma y que incluye una porción mayor o menor del estómago, ha sido implicada en la patogenia de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

 Su importancia relativa ha variado con el tiempo, pasando de ser el factor patogénico casi único en épocas anteriores a la introducción de los estudios funcionales del tubo digestivo, a permanecer en el olvido cuando la manometría esofágica permitió conocer la importancia de la hipotonía del esfínter esofágico inferior (EEI) en el reflujo patológico. Más recientemente, la hernia hiatal ha vuelto a recobrar relevancia en la patogenia de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). (12) 

 La hernia de hiato (HH) favorece el desarrollo de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) a través de los siguientes mecanismos:
 • Pérdida del soporte extrínseco del diafragma crural sobre el esfínter esofágico inferior (EEI). 
 • Interacción con un esfínter esofágico inferior (EEI) hipotónico, intensificando el grado de incompetencia de la barrera anti-reflujo y aumentando la frecuencia de relajaciones transitorias del esfínter esofágico inferior (RTEEI). 
 • Dificultando el aclaramiento esofágico mediante el desarrollo del fenómeno del re-reflujo, por el cual, el contenido ácido retenido en la hernia tras un episodio de reflujo volvería nuevamente al esófago tras una relajación transitoria del esfínter esofágico inferior (EEI). 

 La disfunción del aclaramiento esofágico, relacionada fundamentalmente con trastornos del peristaltismo esofágico y, en menor medida, con la reducción de la secreción salivar y el fenómeno de re-reflujo que condiciona la hernia de hiato cuando está presente, puede contribuir al desarrollo de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). 

Además, no podemos dejar de mencionar el papel que la sensibilidad visceral esofágica, aumentada en determinados individuos, juega en la aparición de síntomas de reflujo, incluso en pacientes con tiempo de exposición al ácido normal. (12)

 Bibliografía:

 1. Farreras-Rozzman. Tratado de medicina Interna.año. 2000.

2. Roca Goderich R. Temas de Medicina Interna. Editorial Ciencias Médicas 2002.
 3. Gastroenterología. Principios Básicos y Pruebas Diagnosticas. Raimundo Llanio Navarro. Editorial Pueblo y Educación, 1991.
 4. Bockus. Gastroenterology. 5ta edition , vol 1, cap 7 ,pag 67. 1995.
 5. Arenas Miravé JI, Bujanda Fernández de Pierola L. “Reflujo Gastroesofágico. Concepto y Epidemiología. Monografía. Rev. Esp Enf Dig. 1997; 89:33-35.
 6. Varanasi RV, Fantry GT, Wilson KT. “Decreased prevalence of Helicobacter pylori infection in gastroesophageal reflux disease”. Helicobacter 1998; 3:188-194.
 7. Lagergren J, Bergstrom R, Lindgren A, et al. “Symptomatic gastroesophagel reflux as a risk factor for oesophageal adenocarcinoma”. N Engl J Med 2007; 340:824-32.
8. Honda S, Fujioka T, Tokieda M, et al. Development of Helicobacter pylori-induced gastric carcinoma in mongolian gerbils. Cancer Research 2008; 58:4255-59.
9. Peck-Radosavljevic M, et al. Histological findings after routine biopsy al the gastro-oesophageal junction. European Journal of Gastroenetrology Hepatol 2009; 11(11):1265-1270.
10. O`Connor HJ. Review article: Helicobacter pylori and gastro-oesophageal reflux disease-clinical implications and management. Aliment Pharmacol Ther 2008; 117-127.
 11. G. Portale, J. Peters, C.-C. Hsieh, A. Tamhankar, M. Arain, J. Hagen, S. DeMeester, T. DeMeester. When are reflux episodes symptomatic? Diseases of the Esophagus 2007;20:47–52.
12. Martinez Lopez, Rolando. Anido Escobar , Vivianne . Brizuela Quintanilla , Raul Antonio . Gigato Díaz , Aniuska. Et al. Enfermedad por reflujo gastroesofágico y Helicobacter pylori en pacientes atendidos en el centro de cirugía endoscópica. Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso. 2011. Disponible en http://www.portalesmedicos.com/
13. Gonzalez Carbajal Pascual, Miguel y cols . Helicobacter Pylori, El tercer dogma. Editorial de ciencias médicas (ecimed). La Habana. 2011.
14. Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial. Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos. Adoptada por la 18a Asamblea Médica Mundial Helsinki, Finlandia, Junio 1964 y enmendada por la 29a Asamblea Médica Mundial Tokio, Japón, Octubre 1975; 35a Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, Octubre 1983, 41a Asamblea Médica Mundial Hong Kong, Septiembre 1989, 48a Asamblea General Somerset West, Sudáfrica, Octubre 1996 y la 52a Asamblea General Edimburgo, Escocia, Octubre 2000.


Titulo: Comportamiento de la Ulcera péptica gástrica o duodenal en el periodo de un año en un centro de salud. Breve revisión de la bibliografía.

 Autor: Dr. jorge serra colina. Especialista en MGI. 

Resumen.

 La úlcera péptica es una lesión en la mucosa gastrointestinal (estómago o duodeno) que se extiende más allá de la muscularis mucosae y que permanece como consecuencia de la actividad de la secreción ácida del jugo gástrico. Desde comienzos de la década de los años ochenta se ha producido un avance en los conocimientos sobre el tratamiento y la etiología de la ulcera péptica. Además en los factores etiopatogénicos de la enfermedad ulcerosa péptica. De tal modo que hoy día las dos causas más frecuentemente relacionadas con la etiología de esta enfermedad son la infección por Helicobacter pylori y el consumo de fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINES), incluido el ácido acetilsalicílico. El tabaco y el grupo sanguíneo 0 se consideran factores de riesgo para desarrollar una enfermedad ulcerosa. La prevalencia actual de la ulcera péptica es de entre el 5 y el 10 % de la población.

 Palabras claves: Ulcera péptica; endoscopia digestiva; tratamiento.

Abstrac:
 The peptic ulcer is an injury of the gastrointestinal mucosa (stomach or duodenum) that extends further of the muscularis mucosae and that remains like consequence of the activity of the sour secretion of the gastric juice. From the beginnings of the decade of the eighties an advance in the knowledges appears in the treatment and the etiology of the peptic ulcer. Also in the etiopathogénics factors of the peptic ulcer diseases. Therefore today the two causes more frequently related with the etiology of this illness are the infection by Helicobacter pylori and the consumption of anti-inflammatory no steroids drugs, included the acetylsalicylic acid. The tobacco and the blood group 0 are considered factors of risk to develop an ulcer illness. The prevalence current of the peptic ulcer is among the 5 and the 10 % of the population.

 Key words: peptic ulcer; digestive endoscopy; treatment.

 Introduccion.

 La úlcera péptica es una lesión en la mucosa gastrointestinal (estómago o duodeno) que se extiende más allá de la muscularis mucosae y que permanece como consecuencia de la actividad de la secreción ácida del jugo gástrico. Desde comienzos de la década de los años ochenta se ha producido un avance en los conocimientos sobre el tratamiento y la etiología de la ulcera péptica. Además en los conocimeintos etiopatogénicos de la enfermedad ulcerosa péptica. De tal modo que hoy día las dos causas más frecuentemente relacionadas con la etiología de esta enfermedad son la infección por Helicobacter pylori y el consumo de fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINES), incluido el ácido acetilsalicílico.

 El tabaco y el grupo sanguíneo 0 se consideran factores de riesgo para desarrollar una enfermedad ulcerosa. La prevalencia actual de la ulcera péptica es de entre el 5 y el 10 % de la población. La aparición de la úlcera péptica se produce como consecuencia de la pérdida de la situación de equilibrio que en condiciones normales se logra a través de los mecanismos fisiológicos que controlan el funcionamiento de la función de la mucosa gástrica y su constante mecanismo de reparación celular.

 El síntoma más frecuente es la sensación de malestar en la zona central y superior del abdomen, en forma de “hambre dolorosa” o acidez de estómago, que se calma con la toma de los alimentos y que vuelve a aparecer unas horas después. Otros síntomas menos frecuentes son la dispepsia, epigastralgia, las náuseas y los vómitos.

Diagnóstico de las lesiones ulcerosas pépticas. 
 La elección del método diagnóstico va a depender en gran medida de la accesibilidad y disponibilidad a éste y de la experiencia en la técnica del explorador.

 Endoscopia: Es la herramienta diagnostica con mayor sensibilidad y especificidad de un 95 % a un 99 % para el diagnostico de la ulcera péptica gástrica o duodenal, siendo más sensible y específica que la radiología. 

Además, permite la realización de biopsias y la aplicación en caso necesario, de terapéuticas endoscópicas (úlceras sangrantes): 
 1. Signos endoscópicos de benignidad: pliegues rodeando el nicho ulceroso regulares, de aspecto blando; cráter plano y con exudado. 
2. Signos endoscópicos de malignidad: pliegues rodeando el cráter de aspecto irregular, interrumpidos, nodulares, fusionados; márgenes ulcerosos sobreelevados, friables e irregulares; tumoración que protuye hacia la luz.
 En toda úlcera gástrica (incluidas aquellas con signos endoscópicos de benignidad), con la intención de descartar malignidad, se deben realizar siempre biopsias múltiples de los márgenes de la úlcera.
 Radiología: La radiología tiene menor sensibilidad diagnostica en relación a otros medios diagnósticos, por lo que se utiliza poco como primera opción diagnóstica, en comparación a la endoscopia digestiva.

 La sensibilidad y especificidad están estrechamente ligadas a la técnica empleada (mejor con doble contraste), a la experiencia del radiólogo y al tamaño de la ulcera (lesiones menores de 0,5 cm son difíciles de detectar) y profundidad de las lesiones. Material y método.
 Se realizo un estudio descriptivo retrospectivo de corte transversal para determinar el comportamiento de la ulcera péptica en el periodo de un año en un grupo de pacientes de un centro de salud. Las variables ultilizadas para el estudio fue la edad, el sexo, la presencia de síntomas acompañantes y el diagnostico endoscópico de la ulcera péptica, la localización anatomica de la lesión ulcerosa, y los diagnósticos endoscópicos acompañantes. 

Los datos obtenidos fueron procesados a través del método estadístico.


 Conclusión:

 La endoscopia digestiva es una herramienta diagnostica de gran importancia para el diagnostico de la ulcera péptica gástrica o duodenal. Al examen físico el dolor abdominal de localización en epigastrio que aparece a las 2-3 h tras la ingestión y que se alivia con la comida y/o los antiácidos es el síntoma más frecuente de la enfermedad ulcerosa péptica. Se indica tratamiento que incluye la dieta, se recomienda que el paciente tan sólo prescinda de aquellos alimentos y bebidas que le produzcan síntomas, como las bebidas alcohólicas. No fumar y evitar el consumo de fármacos AINES. En el estudio realizado la ulcera péptica tuvo la misma frecuencia de aparición en ambos sexos masculino y femenino. El síntoma que se presento con mas frecuencia en los pacientes con el diagnostico de ulcera péptica fue la dispepsia, seguido de la acidez y la epigastralgia. 

La ulcera duodenal se observo con más frecuencia en el grupo de pacientes estudiados, lo cual coincide con lo reportado en la literatura medica sobre el tema, la que plantea que la ulcera duodenal es mas frecuente que la ulcera gastrica. Además como se dijo anteriormente se diagnóstico con la misma frecuencia la ulcera péptica en el sexo femenino, que en el sexo masculino, la diferencia no fue significativa. Ver anexos y tablas. No. 1. En el estudio se encontró que la gastritis, la bulbitis y la duodenitis eran los diagnósticos endoscópicos acompañantes mas frecuentemente diagnosticados. Ver tabla no. 3. En la ulcera péptica se indica tratamiento erradicador de la infección por H. pylori en un paciente con úlcera péptica (duodenal o gástrica), con este se logra en la mayoría de los pacientes, la desaparición de la sintomatología, la cicatrización ulcerosa, desaparición de las recidivas ulcerosas y una drástica reducción de las complicaciones ulcerosas.

 El tratamiento anti secretor es el indicado en las úlceras no asociadas a la infección por H. pylori. Entre los medicamentos indicados, están los dos grupos de fármacos más comúnmente empleadas , debido a su elevada eficacia, eston son los antagonistas de los receptores H2 (cimetidina, ranitidina, famotidina, nizatidina) y el grupo del (omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol y esomeprazol). Todos estos fármacos actúan bloqueando y disminuyendo con mayor o menor eficacia la secreción de HCL por las células parietales gástricas. Desde el punto vista endoscópico se plantea que con mas frecuencia las ulceras duodenales de la cara anterior dan síntomas de dolor, no sangran y las de la cara posterior del duodeno sangran. En el trabajo realizado la ulcera duodenal se observo con más frecuencia que la ulcera gastrica, Ver tabla no. 2. Pero a los 2 años de estudio la relacion se invirtio, y se detecto que la ulcera gastrica fue mas frecuente que la ulcera duodenal. Ver tabla no.5

La endoscopia superior digestiva ha permitido un aumento de la calidad de vida en los pacientes con el diagnostico de ulcera peptica gastrica o duodenal.

 Anexos: Tablas y gráficos.




 
 Figura: Se observa grafico de en forma de barras con la distribucion de sintomas referidos por los pacientes segun sexo masculino  y sexo femenino.

Tabla no.5 . Comportamiento de la ulcera peptica gastrica y duodenal en el periodo de 2 años.

 

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Fibra dietetica . Concepto , Historia y ejemplos de alimentos que contienen este tipo de propiedad-.

Introducción:

La fibra dietetica es un factor esencial para disminuir algunas dolencias a nivel del sistema digestivo bajo, esta presente en varios alimentos que consumimos a diario , sobre todo los que estan hechos a base trigo y cebadas. el consumo de manera frecuente de la fibra dietetica permite una mejor digestion y asimilacion de los alimentos y por lo tanto su consumo debe formar parte del estilo de vida de cada persona. El casabe es una comida que forma parte de la dieta que consumen muchas personas en el oriente de Venezuela. El casabe de yuca (o simplemente casabe o cazabe) es un pan ácimo, crujiente, delgado y circular hecho de harina de yuca, este se asa en un budare, comal o a la plancha. Su producción y consumo se remonta a tiempos prehispánicos; se elabora a partir de la yuca o mandioca. La yuca o mandioca era junto al maíz uno de los principales cultivos de la época precolombina. Debido a las posibilidades de conservación, el casabe era una de las fuentes fundamentales de alimentación de los indígenas del norte del subcontinente, y era parte de la dieta tradicional de los taínos, habitantes nativos del Caribe. En Argentina y Brasil, a la harina de mandioca se le denomina tapioca.

Características:

El casabe fue originalmente producido por los nativos americanos arahuacos, taínos y caribes en toda la cuenca caribeña, en República Dominicana, Haití, Cuba,Puerto Rico, Jamaica, Bermuda, Islas Cayman y Antillas Menores, estas raíces eran de una planta muy común en los bosques tropicales pluviosos donde ellos vivieron. En el Este de Venezuela muchos grupos étnicos indígenas hacen casabe y permanece como alimento o pan principal.

Las comunidades indígenas como los ye-kuana, kari-ña, yanomami, piaroa, guarao o warao mantienen estas tradiciones. En el nororiente amazónico de Colombia para muchos indígenas el casabe de yuca es parte de la dieta diaria; en el departamento de Guainía a la: etnia piapoco, curripaco, puinaves, sikuani, piaroa, yeral. Además, elaboran de la yuca amarga, mañoco, catara productos que también forman parte de la dieta diaria y consumen con caldos ajicero, bebidas yucuta, además de ser utilizada para consumir en viajes largos por no ser un producto fácilmente perecedero. Los indígenas arahuacos, los tainos y caribes confeccionaban el casabe raspando la cáscara de la yuca con un rallo de madera dentado con piedrecillas afiladas, astillas de hueso, gruesas espinas de pez, etc., incrustadas y pegadas con resina. Tras reducir la yuca a pulpa, ésta se introducía en el llamado sebucán, especie de colador hecho de hojas de palma entretejidas. El sebucán (o cebucán) se colgaba de un árbol y allí debía soportar el peso de dos o más hombres sentados en él, hasta exprimirse bien todo el líquido venenoso de la masa. Luego la masa se tamiza por un cernidor, para luego elaborarse la torta de casabe en un fogón sobre una plancha llamada budare.

En Venezuela la confección de este alimento tradicional incorpora hoy cierta tecnología, como prensas mecanizadas y máquinas para el rallado o burenes para un mejor aprovechamiento del calor y permitir elaborar varias tortas a la vez. Actualmente es consumido en distintas zonas de Venezuela y existen varios tipos, hacia el Sur del país se elabora una variedad más gruesa y hacia el llano una variedad más fina llamada cazabe "galleta" por su fragilidad al tacto. También se elabora un dulce con una combinación del cazabe con papelón o panela y queso de año al que se le da el nombre de naiboa. En Honduras, se le conoce como la comida tradicional de la población afrodescendiente, la utilizan como acompañante en sus platos alimenticios.

El resto de la población la consume como aperitivo, hornado y sazonado con abundante ajo. Actualmente, existen varias microempresas que lo comercializan y exportan. Tipos de raíces. Fabricación: Hay dos clases de raíces de Yuca: La yuca "dulce" que es comida directamente después de hervirla, en sopas o como ingrediente de la masa en diversos platos, y la yuca "amarga" o "brava" que es venenosa y debe ser tratada para extraer el cianuro de la yuca antes de ingerirla. La yuca "amarga" o "brava" se usa para hacer el casabe. Modo de acompañarlo. El casabe se come hoy con mojito, con aceite, o con carne asada de cochino o puerco.

También se pueden preparar con casabe una serie de deliciosos platos, como: •casabe con azúcar, coco, carnes, almíbar... •tostadas con sal, lasañas, buñuelos... •cierto tipo de pan, pues, como bien dice una frase tradicional: "!A falta de pan, casabe!". es una frase que utilizan los pobladores de la zona donde se consume este alimento, es decir cuando no hay otro tipo de alimento, el casabe es el alimento que esta a nas disposicion para comer. Para hacer casabe, se saca de la tierra la yuca amarga o brava, se pela y se ralla para luego prensarla con un sebucán, un tamiz en forma de tubo de 3 a 4 a metros de largo hecho de hojas de palma. El sebucán por lo general se cuelga de una rama de árbol o de una viga del techo, y se cierra en una punta con un lazo con un palo fijo o palanca que se aprieta para eliminar el líquido lechoso, amargo llamado yare de la pulpa de yuca. El yare es la parte dañina , es como el curare. La pulpa se extiende en un budare para tostar en forma tortas delgadas, redondas, de aproximadamente unos 60 cm. a un unm de diámetro.

Las tortas delgadas y crujientes de casabe a menudo se rompen en trozos y se comen como galletas. Puede comerse solo o como acompañamiento de otros platos como cualquier pan. La variedad más gruesa se come generalmente humedeciéndola ligeramente, bastan unas pocas gotas de líquido para transformar la torta de casabe en un pan muy suave y liso. Debido a la capacidad de absorber líquido inmediatamente puede causar ahogos que ceden rápidamente con un sorbo de algún líquido. Mayormente, la variedad gruesa se utiliza como acompañante del sancocho, una comida originaria de Venezuela.

Bibliografía consultada:
 http://es.wikipedia.org/wiki/Casabe




Titulo: Medidas sanitarias despues de realizar una endoscopia superior digestiva.

Despues de realizar una endoscopia superior digestiva , el profesional de la salud debe realizar el lavado y despues el almacenaje del equipo endoscopico.
El objetivo de esto es evitar la aparicion de infeccciones en otros pacientes y la  proteccion de la estructura del equipo endoscopico, el cual esta hecho de materiales sensuibles como la fibra optica, todos estos pasos le dan mas tiempo de uso y de vida util al endoscopio.


Se observan equipos e instrumental que se utiliza para el lavado del equipo endoscopico.


Se plantea que para la limpieza, desinfección y cuidado del endoscopio se deben garantizar una serie de requisitos para llevar a cabo esta función, como son la existencia de un lugar especialmente designado para las labores de limpieza y desinfección en el servicio de endoscopia.

El lugar para la limpieza y desinfección puede estar localizado dentro de la misma sala de endoscopia, teniendo en cuenta que debe haber suficiente espacio para el adecuado flujo de pacientes y del personal, los tipos de estudio endoscópico que se van a realizar, el área de almacenaje de los equipos y los accesorios.

Concepto de Desinfección. Eliminación de todos  los microorganismos patógenos, con la excepción de las esporas de los objetos inanimados. En las unidades de salud  se obtiene más frecuentemente mediante el empleo de sustancias químicas líquidas o  mediante la pasteurización húmeda.

Concepto de Esterilización. Completa eliminación o destrucción  de todas las formas de vida microbianas. Principales agentes esterilizantes: vapor a presión, el calor seco, la esterilización a baja temperatura (cámara de gas de oxido de etileno) y el empleo de sustancias químicas líquidas. El uso  del término esterilización es entendido en su significado absoluto.

Precauciones a tener en cuenta durante el lavado del endoscopio, son las siguientes:

a) el lavado inadecuado puede causar daños al endoscopio. B) el proceso de limpieza es específico para cada endoscopio. C) Llevar a cabo la primera limpieza o prelimpieza inmediatamente después de realizada la endoscopia. D) Realizar una segunda limpieza con el equipo sumergido. E) Observar las instrucciones y la calidad de las sustancias químicas que se empleara para el lavado. F) Confirmar que el endoscopio, pinzas de biopsia, asas de diatermia, etc., son resistentes a esas sustancias químicas. (1)

Características de un buen desinfectante para endoscopios flexibles.

Son las siguientes: Debe poder destruir todos los microorganismos con excepción  de algunas pocas bacterias  esporuladas. Su propiedad microbicida no debe perderse de manera significativa en presencia de materia orgánica. No debe dañar al endoscopio.

La unidad de endoscopia debe tener a una o varias personas especificas responsables del equipo de reprocesamiento. Se recomienda tener a una persona entrenada disponible en el caso de que los responsables se ausenten.

Pasos para la limpieza y desinfección del endoscopio. 

Los pasos para la limpieza y desinfección son: 

  1. Prelimpieza, se realiza inmediatamente después de realizada la endoscopia.

  2. Limpieza.

  3. Enjuague, se hace entre la limpieza y la desinfección.

  4. Desinfección.

  5. Enjuague final.

  6. Secado.

  7. Almacenaje.